Adicción a las compras | “Tengo de todo y no puedo parar de comprar”

Salir de compras es algo rutinario y normal en nuestras vidas, se ha convertido en una actividad más a realizar en momentos de ocio. El “shopping” puede ser un momento sumamente divertido: ver escaparates especialmente cuidados con la última moda, el comprar con descuentos en rebajas, etc

Sin embargo, hay ocasiones en las que las compras pueden convertirse en un comportamiento adictivo, donde a las personas que lo sufren tienen dificultades para poder establecer límites y llevan aparejado un considerable malestar emocional asociado a la culpabilidad junto con la perdida de tiempo y dinero que puede llegar a suponer.

Una paciente, Laura (nombre ficticio) de 32 años, que vino buscando ayuda en nuestro centro para solucionar este problema lo definió de la siguiente manera:

“Mi armario está lleno de ropa y no es suficiente. Tengo de todo y no puedo parar de comprar. Mi problema es que no puedo dejar de consumir ropa nueva. Ir de compras me produce un estado mental de bienestar. Estoy enganchada y no sé cómo quitarme este mal hábito.

Muy a menudo, me levanto por las mañanas de mal humor, con ganas de no hacer nada, y con una agenda llena de obligaciones que me sobrepasan. Con el tiempo he aprendido que un buen antídoto para cambiar mi estado mental es irme de compras. Sí, reconozco que consumir ropa me ayuda a reducir mi ansiedad.

Soy consciente de que debería parar y dejar de consumir este tipo de productos. La cuestión está en que no sé cómo hacerlo. ”

El papel de la corteza prefrontal en el control de las adicciones:

La parte más evolucionada del cerebro, la corteza prefrontal sabe a nivel cognitivo que no debería seguir comprando. Durante algún tiempo esta zona cerebral es útil para no alimentar este hábito, y consigue cambiar el comportamiento a corto plazo. Está funcionando el control cognitivo, así Laura comentaba:

“En ocasiones pienso que tengo todo lo que puedo necesitar de aquí a 5 años, y mis armarios están a rebosar, no cabe un alfiler. Dejo de comprar. Y lo consigo. “

Por desgracia, esta parte del cerebro, es la primera que se desactiva cuando nos estresamos. Deja de sernos útil, y esto explica por qué no podemos evitar entrar en estos hábitos contraproducentes a pesar de ser muy conscientes de lo que estamos haciendo.

La corteza prefrontal activa el control cognitivo, pero se desactiva con la ansiedad.

Corteza prefrontal

Reforzando el ciclo del hábito

La cuestión es que con el tiempo has aprendido que cuando estás mal, y te vas de compras, habrás encontrado una manera rápida de sentirte mejor, se alivia el estrés y el malestar y es lo que hace que la conducta de ir a comprar se rconvierta en un hábito:

¿Qué hay detrás de la adicción a las compras?

Detrás de las compras impulsivas y/o compulsivas puede estar algún trastorno psicopatológico.

Si bien no hay una definición clara de un trastorno como tal referido a las compras, se encuadrarían dentro de los Trastornos Obsesivos Compulsivos o bien dentro de los Trastornos Disruptivos del Control de Impulsos de la Conducta según el DSM-V (Manual de Diagnostico).

Para ver si nos encontramos ante un trastorno se tiene que analizar y determinar la frecuencia, intensidad, persistencia, grado de generalización de las situaciones, malestar emocional asociado y deterioro / interferencia en la vida diaria, laboral y personal, de la persona.

Los estudios realizados han mostrado como la conducta adictiva está asociada a la baja autoestima, ya que las compras ayudarían a que la persona se sienta mejor a través de la posesión de bienes y a reforzarse a si mismo/a.

¿Qué podemos hacer?

Judson Bruwer nos sugiere que en lugar de luchar contra nuestros hábitos, probemos a utilizar este mismo proceso de aprendizaje natural basado en la recompensa incorporando además un ingrediente clave: la curiosidad.

Hay estudios que han demostrado la eficacia del Mindfulness para cambiar y modificar hábitos.

Como dice Brewer en su estudio “Drug and Alcohol Dependence” (2001):

“ … Se trata de dejar de forzar y obligarnos a hacer algo mentalmente, para empezar a ser realmente curiosos en eso que nos está ocurriendo. Analizando con apertura justo la experiencia que surge en ese instante de deseo desenfrenado, que nos invade y se apodera de nosotros.”

En este estudio se encontró que el entrenamiento mental en mindfulness era 2 veces mejor que el tratamiento estándar …”.

Solución adicción a las compras

¿Qué sensaciones van surgiendo?

Poco a poco vas conectándote con lo que sientes, en la mente, en el cuerpo,.. Y con el tiempo consigues mantener una atención sostenida hacia esos procesos ansiosos que se están desencadenando.

Con la práctica del mindfulness comienzas a adquirir unos recursos psicológicos que te ayudan a gestionar el estrés y a tener la claridad mental necesaria para hacer frente al impulso de comprar.

¿De qué cosas puedes darte cuenta?

Aplicando la atención curiosa, en relación a un hábito no saludable, irás experimentando cómo de forma progresiva aparece el desencanto. Sientes en lo más profundo de tus entrañas que ir de compras sin necesitarlo es insostenible.

Has pasado del conocimiento a la sabiduría: ahora sabes profundamente que eso supone una pérdida de tiempo, de dinero, de derroche de recursos del planeta y que en realidad no arregla nada. Sólo persigues el bienestar a través de un subidón de dopamina pasajero. Hasta el siguiente momento en el que volverás a sentirte mal y necesitarás de nuevo ese chute dopaminérgico.

Para cambiar un hábito poco saludable necesitamos prestar atención al proceso que está surgiendo en nosotros. Lo ideal es detectar cuándo entramos en el ciclo del hábito, y en qué fase del mismo nos encontramos.


De ahí que los programas de mindfulness surjan como una herramienta muy útil y complementaria dentro del tratamiento psicoterapeutico.


El entrenamiento mental aplicado para no forzar la atención, sino para centrarnos en la curiosidad de deconstruir lo que surge en cada instante: en nosotros. Con una intención y voluntad introspectiva. Cómo si fuéramos científicos de nosotros mismos.

¿Qué ocurre cuando somos curiosos?

Nos permite empezar a sentir cómo la experiencia del antojo se deconstruye en sensaciones corporales (quizás tensión corporal, contracción física) que además son temporales: van y vienen. Y gracias a esa misma curiosidad, quizás decidas probar a gestionar instante tras instante, sin dejarte arrastrar por el deseo y el ansia que te invade. Con el tiempo y entrenamiento, la curiosidad te permite alejarte de tus viejos patrones de hábitos reactivos.

Llevando la atención consciente y curiosa, con apertura, puedes observar qué consigues gracias a este hábito que mantienes. Esto te permitirá comprenderlo a un nivel más profundo. Investigar las consecuencias negativas del mismo. Y en muchos casos, experimentando este nivel de desencanto real, será el primer paso para poder abandonar el hábito.

La práctica regular de la meditación Mindfulness te ayudará a potenciar estas capacidades. Por ello desde Psicopartner te recomendamos que te inscribas en nuestro programa de mindfulness para gestionar la ansiedad y estrés: protocolo oficial MBSR. Un programas on line en directo. Plazas limitadas. Empezamos en septiembre 😉 

Rosana Plaza.

Experta en Mindfulness (contextos de la salud). MBSR Teacher for Level 2 ( Mindfulness Center University Brown).

Angel Luis Guillén.

Psicologo Sanitario Colegiado M-13208.

Rosana Plaza

Rosana Plaza