Adicción a las nuevas tecnologías en Jóvenes y Adolescentes

Entre las nuevas tecnologías de la información y comunicación (Tics), las que tienen mayor uso entre los jóvenes se encuentran sobre todo el teléfono móvil, redes sociales, internet y videojuegos.

Cualquiera de ellos  puede proporcionar múltiples beneficios en nuestro día a día, nos permiten comunicarnos de forma inmediata con el entorno próximo, estar informados de una noticia que ocurra en cualquier parte del mundo, nos aportan entretenimiento y ocio.

En el caso de los adolescentes, bien utilizadas, las Tics son una extraordinaria herramienta de aprendizaje, facilitan el intercambio de información, y pueden ser de gran ayuda para los estudios.

¿Cuándo puede ser un problema la adicción a las nuevas tecnologías?

Más allá de una utilización de las TICs de forma adecuada y controlada que facilita las tareas en la vida personal, escolar y social,  puede volverse problemático cuando influye en el resto de actividades, en las relaciones familiares, la escuela, relación con amigos, y el problema no es tanto el tiempo de conexión, sino estas influencias que tiene en su vida cotidiana.

Con ello, autores como Soto, De Miguel y Pérez  Díaz estiman que más del 20% de las personas están en riesgo de desarrollar este tipo de adicción a las TIC,s, con unos altos niveles de abuso y mal uso.

¿Qué síntomas nos pueden indicar adicción a las Tics?

Si se presentan repetidamente conductas como estas,  pueden hacernos sospechar que estamos ante una posible adicción a las TICs:

  • Pérdida de control, no puede parar o le resulta muy difícil.
  • Piensa recurrentemente en la red y en volverse a conectar.
  • Presenta problemas de comportamiento que le puede hacer mostrarse irritable.
  • Deja de hacer otras actividades.
  • Se aísla socialmente.
  • Presenta problemas de sueño y alimentación.

Además, este tipo de adicción,  no difiere mucho de las referidas a la adicción a sustancias. Al principio, se produce una gran satisfacción al realizar esa conducta, para posteriormente convertirse en una forma de reducir el malestar emocional, que cuando no puede llevarla a cabo, aparece nerviosismo, enfado, aburrimiento, etc.

Estos síntomas de abstinencia pueden llegar a convertirse con el paso del tiempo en trastornos más graves como ansiedad  o depresión , que requerirán una intervención más amplia y específica.

A pesar de tener identificados todos estos síntomas y características que indican que estamos ante una adicción a nuevas tecnologías, esta no aparece como tal en el principal manual diagnóstico sobre trastornos mentales, el DSM-5, dependiente de la Sociedad Americana de Psiquiatría (APA).

En este manual, si se incluyen, en cambio, las adicciones a sustancias o el juego patológico, en el que se establecen unos síntomas característicos o criterios que facilitan su diagnóstico.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), sí que incluyó el pasado año 2018, en la Clasificación internacional de Enfermedades (CIE-11),  un tipo de trastorno relacionado con las nuevas tecnologías, concretamente el “trastorno por videojuegos”, en el que aparecen como criterios de que puede existir ese trastorno, la falta de control de la conducta, prioridad del videojuego frente a otros intereses vitales, y mantenimiento de la conducta problema a pesar de ser consciente de sus consecuencias negativas.

¿Por qué existe un riesgo de adicción a las tecnologías mayor entre los jóvenes y adolescentes?

Adicciones Nuevas tecnologías entre jóvenes y adolescentes

No todas las personas son igual de vulnerables a estas patologías, pero en el caso de los adolescentes, la búsqueda de nuevas sensaciones y el fácil acceso a estas tecnologías, son factores de riesgo.

En ocasiones, los juegos pueden ayudar a evadirse de problemas familiares o de situaciones de acoso escolar al sentirse competentes en el juego, subiendo la autoestima, por lo que hay que prestar especial atención a estas variables y su gran influencia en la aparición y mantenimiento de la adicción.

El anonimato y la soledad asustan, y las redes sociales alejan el fantasma de la exclusión: se vuelcan las emociones con la protección que ofrece la pantalla, y se comparte el tiempo libre.

Tal y como afirman Echeburúa y Corral, uno puede creerse popular porque tiene listas de amigos en las redes sociales.

También hay variables de personalidad que pueden aumentar el riesgo de caer en esta adicción, como la búsqueda de emociones fuertes, la intolerancia a preocupaciones o disgustos.

Por otro lado, la existencia de trastornos previos como depresión, fobia social ,  TDAH  , pueden aumentar también el riesgo de adicción a las TIC,s.

Otros problemas añadidos a las TIC,s, son, la posibilidad de acceder a páginas de contenido violento o sexual no recomendado para su edad, o el acceso a juegos y apuestas online, que puede añadir  otro tipo de adicción, la adicción al juego (ludopatía).

Importancia de la prevención y tratamientos eficaces

Se están realizando estudios y propuestas específicas para la adicción a las TIC,s, que permiten intervenir ante esta adicción, como el que se está aplicando en el Centro Triora MonteAlminara de Málaga, para su prevención y tratamiento.

En cuanto a la prevención, resulta de vital importancia las escuelas de familias que se realizan en centros escolares, en las que se trabaja la gestión emocional y la comunicación, fomentar estilos de vida saludables, la importancia de las relaciones personales, la necesidad de presencia de los padres cuando se inician en internet, establecer normas y límites claros de forma responsable y racional, o estimular el deporte y las actividades grupales.

El tratamiento, a diferencia de otras adicciones, no tendrá como objetivo la abstinencia total, se establecerán límites sanos de uso, desarrollo del autocontrol y autonomía personal.

Optimizar los propios recursos personales del paciente (motivaciones, inquietudes, habilidades), los de su entorno (apoyo familiar, red social, actividades socioeducativas) para logar una total recuperación.  De vital importancia es el uso de tiempo libre, una correcta socialización, o el entrenamiento en habilidades sociales.

El trabajo con las familias de los jóvenes es por lo tanto imprescindible, orientando, trabajando la comunicación, la resolución de conflictos, procurando su bienestar emocional.

Es en el ámbito familiar donde se pueden establecer los límites y normas de uso de las TIC,s, necesarios para una utilización adecuada de las mismas.

Si crees que tu hijo/a, puede encontrarse en riesgo de padecer este problema de adicción a las nuevas tecnologías, no dudes en visitar nuestra página de contacto, para solicitar una cita.