Apoyo psicológico en la infertilidad

Los procesos psicológicos que se ponen en marcha en los tratamientos de fertilidad, como la ansiedad, tristeza, culpabilidad, incertidumbre, etc, hacen aconsejable contar con un apoyo y acompañamiento por parte de profesionales psicólogos sanitarios.

Los sinceros y emotivos relatos que en primera persona nos ha permitido compartir nuestra compañera y amiga María en su lucha contra la infertilidad, nos acercan de forma muy directa y empática a identificarnos con esa mezcla de sentimientos de sufrimiento y esperanza que afloran, sobre todo en las futuras madres.

Como hemos visto en su primera carta, están sometidas a muchas pruebas, pasan por diferentes tratamientos, la información no es la adecuada, saben que la espera es larga, sufren presión social, etc, y todo ello termina desembocando en malestar al provocar incertidumbre y dudas, ansiedad, frustración y otras muchas emociones contradictorias que son difíciles de asumir en un momento importante y único de su vida en el que se ponen todas las esperanzas en el objetivo de ser madre.

Así Maria, ya desde su experiencia nos contaba en su segundo relato, como apareció la ansiedad en su vida y que haría diferente después de la experiencia que ha pasado.

En Psicopartner somos conscientes y partícipes de todas esas necesidades que en muchas ocasiones se viven en soledad, y que seguramente no se cuentan ni siquiera a los más cercanos, e incluso a veces tampoco a la pareja, aunque esta sea parte del proceso como compañero/a en este momento y como padre o madre del esperado futuro bebé.

En nuestro acompañamiento psicológico, nos adaptamos a cada persona en particular, y partiendo de su situación y momento actual del tratamiento, profundizaremos en temas tan importantes como la comunicación con la pareja, o en el caso de mujeres que estén realizando el tratamiento sin una pareja, propondremos la figura de un amigo/a íntima que será la persona de confianza hasta final del proceso. Otro aspecto que suele resultar muy estresante se refiere a lo  que deseamos o no contar a familiares y amigos, y que siempre nos realizan preguntas comprometidas “¿y tú que tal con los tratamientos?, ¿Cuántos llevas ya?”, que muchas veces nos hacen de forma fría y poco empática sin quererlo.

Es importante también como deseamos contarlo o como respondemos a esas preguntas y situaciones sin sentirnos atacados ni incómodos, aprendiendo a hacerlo de forma asertiva. De forma paralela, lo extenderemos también al resto de nuestras relaciones sociales, ya sea en el trabajo o con otras personas que nos preguntan acerca de nuestra futura maternidad.

También nos adentraremos en el manejo de la gran incertidumbre que supone la infertilidad y sobre todo los distintos tratamientos de fertilidad que nos ofrecen.

Por un lado tenemos que asumir y aceptar la larga espera que todo ello supone sin que nos impida continuar y disfrutar con  nuestras relaciones, planes futuros y el resto de nuestra vida social y laboral. Por otro lado, cada persona debería poder decidir qué tipo de información desea tener en cada momento del proceso, de forma clara y sencilla, de manera que le permita pasar por las distintas fases sintiéndose segura y cómoda.

De nuevo la asertividad y el sentimiento de confianza con todos los profesionales que nos acompañan en el proceso, se hace imprescindible.

Y finalmente lo más importante y en lo que profundizamos y dedicamos más tiempo, un adecuado ajuste emocional. Se trata de conocer, aceptar y convivir con las diferentes emociones que se van a experimentar, y que son las que nos van a condicionar en cada momento, y las que nos van a permitir vivir con la adecuada intensidad y continuar lo mejor posible en cada fase del proceso.

Como ya explicamos en el artículo de "Cuando los hijos no llegan", serán momentos contradictorios en los que aparecerá  ansiedad, alegría, tristeza, frustración, esperanza, o rabia entre otras, que a veces pueden presentarse mezcladas y en otros momentos en solitario.

Todas ellas influirán en nuestra forma de enfrentarnos a todo el proceso y consecuentemente en las decisiones que tomemos, sobre continuar o no el tratamiento, mantener la esperanza en los resultados, asumir adecuadamente los posibles fracasos, y en definitiva vivir cada momento aceptando la emoción o las emociones que se vayan experimentando, ya sean estas positivas o negativas.

Te ayudaremos a que puedas conseguir sentir plenamente algo tan personal y profundo como es el deseo de la maternidad, con el mayor bienestar posible, dando recursos y el apoyo emocional necesario para no caer en la depresión y tener herramientas para gestionar la ansiedad.

Por ello, el acompañamiento que realizamos a las mujeres o parejas que están o van a estar en un proceso de fertilidad y que acuden a nuestra consulta, les va a permitir encontrarse acompañados durante todo el tratamiento y aceptar de mejor manera todas los sentimientos que van a aparecer, porque entendemos sus preocupaciones y los distintos estados de ánimo que pueden presentarse.

En el caso de que exista algún problema personal o familiar que también esté causando malestar, trabajaremos en paralelo estas dos situaciones para conseguir profundizar en el estado emocional y los posibles problemas que pueden tener una influencia en el proceso y conseguir minimizarla.

Por todo ello, animamos a todas las mujeres y parejas que se encuentran en estos procesos a que nos soliciten una primera cita gratuita donde ampliaremos información, aclararemos posibles dudas y propondremos la mejor forma de intervención en cada caso particular.