QUÉ ÉS COACHING

Coaching es un proceso interactivo y sistematizado de aprendizaje y descubrimiento del potencial individual. La calidad del proceso reflexivo experimentado durante el proceso de coaching es clave para la generación de aprendizaje. Este a su vez es la base para diseñar y llevar a la práctica el plan de acción.

QUÉ ES MINDFULNESS

Una de las definiciones estándar acerca de lo que es la atención plena (o Mindfulness) es la que aporta en 1990 su precursor, Kabat-Zinn: “Se trata de un proceso que aporta mayor calidad de atención a la experiencia, momento a momento”.

La psicología contemporánea ha adoptado atención plena como un enfoque para aumentar la conciencia. Y en este sentido Mindfulness se convierte en una herramienta de valor añadido en los proceso de desarrollo de potencial individual puestos en acción para alcanzar objetivos, o lo que es lo mismo, en el Coaching.

La atención plena no es una técnica de relajación o de manejo del estado de ánimo. Se trata de una forma de entrenamiento mental para reducir la vulnerabilidad cognitiva a los modos reactivos de la mente.

MINDFULNESS COMO HERRAMIENTA EN LOS PROCESOS DE COACHING

Introduciendo desde el principio Mindfulness, el proceso de coaching multiplica su potencial a la hora de generar insights, la calidad y la frecuencia de los mismos, de conseguir cambios transformacionales, y su permanencia.

Mindfulness permite tomar consciencia, desidentificarse del discurso mental, observar la impermanencia de las sensaciones corporales y emocionales e inhibir la respuesta conductual automática.

El desarrollo de la autonomía del cliente es fundamental para que éste se convierta en el protagonista del proceso. Lo interesante es observar lo que aparece en el proceso de coaching mientras se practica Mindfulness: el coach estará ahí para que se ordene y se recoloque.

Según el contexto, objetivo, o características del cliente, Mindfulness consistirá en técnicas cognitivas sobre atención plena, sin realizar prácticas, o bien se practicarán técnicas guiadas en sesión que grabamos y el cliente se lleva a casa para su práctica diaria.

IDEAS CLAVE: FUNDAMENTOS DE MINDFULNESS

Mindfulness es un proceso que implica la autorregulación de la atención mantenida en la experiencia inmediata, acompañada siempre de amabilidad y aceptación.

Mindfulness se concibe como un estado, durante el cual las actitudes personales son elementos clave y condiciones necesarias para su desarrollo: curiosidad, apertura y aceptación hacia el objeto de observación.

Uno de los frame words más destacados sobre investigación de Mindfulness y sus fundamentos, es el de los autores BISHOP ET AL, 2004. Definen Mindfulness como un proceso de regulación de la atención y un proceso de descubrimiento de la mente. Es un modo de conciencia que aparece cuando la atención se regulada orientándola a la experiencia del momento.

Por lo tanto, Mindfulness es una habilidad que puede ser desarrollada, entendiéndose como un estado de la conciencia, y no como un rasgo.

Estos autores proponen un modelo de Mindfulness operativizado en dos componentes fundamentales: Autoregulación de la Atención y la Orientación a la experiencia.

IDEAS CLAVE EN LA PRÁCTICA DEL COACHING

El coaching es un proceso que tiene como objetivo el desarrollo y crecimiento de las personas a través del acompañamiento de los mismos (Giner y Lladó, 2015).

Está orientado al aprendizaje, a la capacidad de revisar y reflexionar de forma constructiva acerca de lo que se está experimentando, generando actitudes que permitan el cambio. Favorece el desarrollo de competencias, así como también ayuda a progresar fomentando el establecimiento de metas personales y la planificación de las estrategias y acciones necesarias para alcanzarlas.

Por lo tanto, es una técnica metodológica que ayuda a las personas a explorar su entorno, reflexionar, comprender y transformarse a través de la predisposición hacia el aprendizaje y los cambios (López, 2013).

La herramienta fundamental son las preguntas (generadoras) que formula al coachee para que descubra sus posibilidades y realice acciones de cambio que lo acerquen a sus metas.

El instructor coach puede desempeñar diferentes roles, llevando a cabo acciones que impliquen analizar, promover la reflexión personal, indagar, preguntar, descubrir las necesidades, dotar de recursos y herramientas  a su cliente, estimular el pensamiento, orientar, sugerir y encaminarle hacia la consecución de las metas personales y el progreso (Bayón, Cubeiro, Romo, y Sainz, 2006).

Las competencias personales del coach son de gran importancia para lograr el éxito en la aplicación del coaching. Ocurre lo mismo con las técnicas y herramientas utilizadas (Cantera, 2003).  Una de las herramientas que se propone utilizar como complemento de valor añadido en los procesos de coaching es el Mindfulness.

Mindfulness es una herramienta psicológica. Hemos visto que existen muchos mecanismos psicológicos involucrados en su ejercicio. Lo interesante es observar todo lo que aparece mientras practicamos Mindfulness. Con ayuda del coach se recoloca, se ordena lo que va surgiendo. Eso que se experimenta en el momento, adquiere sentido cuando el coach lo confronta con el objetivo a alcanzar, impulsando la reflexión personal, el aprendizaje y el diseño de un plan de acción.

Sabemos que el estado Mindfulness se puede entrenar. Hay dos habilidades metacognitivas que se desarrollan con Mindfulness: el control voluntario en mantenimiento de la atención y la capacidad de observación de nuestros propios pensamientos.

Entre los efectos positivos que Mindfulness tiene a nivel cognitivo destacan: apertura de mente, control atencional, liberación de recursos cognitivos, control de pensamientos rumiantes, mejora en la capacidad de distinguir sensaciones corporales e identificar estados, mejora del autoconocimiento personal, mejora en la disposición para aceptar las molestias o el dolor.

La práctica de Mindfulness tiene doble orientación. Por un lado cuando el coach está entrenado en una práctica diaria los efectos duraderos y más profundos de la Atención Plena permiten que se potencien las competencias que tienen que ve más con la figura del coach:

  • Presencia en el Coaching
  • Escucha Activa
  • Preguntas Poderosas
  • Establecer la confianza e intimidad con el cliente

Por otro lado, la práctica de Midfulness por parte del coachee, mantenida en el tiempo le va a llevar a alcanzar una estabilidad mental, calma y perspectiva ecuánime. El estado resultante va a permitir maximizar su capacidad de crear consciencia, su claridad a la hora de diseñar acciones, en la planificación y fijación de metas.

El Coach le va a acompañar en estos procesos, pero el trabajo personal que está realizando el coachee va a preparar el terreno, que se convierte así en un espacio más fértil para los trabajos futuros y los resultados.

 

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