Cómo afectan los divorcios en los hijos

La separación y el divorcio forman parte de nuestra sociedad y su papel es el de solucionar los problemas derivados de una insatisfacción en la relación conyugal.

La responsabilidad de separarse es responsabilidad de la pareja, cada uno de los miembros  debe ser consciente de cómo los conflictos que experimentan entre ellos, su intensidad y duración, afectan a sus hijos/as.

Las desavenencias fuertes entre el padre y la madre inciden más en la salud emocional de los hijos que el hecho de convivir juntos o separados. La separación afecta a los hijos, pero más negativamente afecta el hecho de ver una relación muy deteriorada entre sus padres, discusiones frecuentes, sentimientos negativos entre ellos… que constituyen factores de riesgo para el desarrollo de problemas emocionales en los menores.

¿Cómo puede afectar un divorcio en los hijos?

Tomada la decisión de separarse, los padres deben prestar especial atención a cómo realizan este proceso. El objetivo deberá ser el de conseguir acuerdos que permitan continuar con una función parental responsable e implicada en la crianza y educación de los hijos, y que aquélla no se vea afectada a pesar de la no convivencia.

Circunstancias que dificultan el proceso de adaptación a la separación o divorcio de los padres serían:

  • La pérdida del acceso a uno de ellos, por ausencia o porque se convierta en una relación en la que aspectos como el amor, la comprensión o el apoyo, no estén presentes, y que puede generar en el niño emociones de miedo, tristeza, rabia, culpa, agresividad…
  • Los cambios en el entorno y en las condiciones de vida que los niños/as tenían hasta ese momento, como la pérdida de relaciones importantes para los hijo/as -abuelos, tíos, primos, amigos-  o cambios de lugares habituales, por ejemplo de colegio, de actividades etc.
  • El conflicto permanente y las rivalidades entre los padres, que además de implicar al hijo/a en las hostilidades, en ocasiones éste es utilizado como moneda de cambio.

Los padres deben estar atentos a los cambios de conducta de sus hijos, en las comidas, en el sueño, en el acatamiento de las normas o en el rendimiento escolar, entre otros. Lo habitual es que estas alteraciones disminuyan tras unas semanas, lo que se verá facilitado si los padres ayudan a sus hijos a construir sus nuevas rutinas, favoreciendo así que los menores asuman la nueva situación.

Por tanto, es conveniente que los padres observen a su hijo/a, para que puedan ir valorando cómo está llevando el proceso de adaptación a la separación, de tal forma que si advirtiesen cambios en su conducta, en intensidad y duración, puedan actuar si la situación lo requiere.

Consejos para que los niños afronten el trauma del divorcio

Conviene tener claro que quienes se separan son los padres, los hijos/as no se divorcian, y por ello, los menores no tienen por qué perder la relación con ninguno de sus progenitores. Los padres deberán, por tanto, anteponer el interés de los hijos/as a sus propios intereses individuales.

Divorcio Niós

Para el desarrollo personal integral de los/as niño/as es importante que la imagen que tienen de sus padres, de ambos, sea lo más positiva posible, es crucial que ninguno de los miembros de la pareja (y el resto de familiares) descalifique o critique a la otra parte delante de los hijos/as. Deben favorecerse las actitudes de respeto.

La comunicación sobre las necesidades de los hijos debe ser fluida y la relación continuada, y que exista una buena disposición para la negociación, ayudando a que las decisiones sobre la crianza y la educación sean tomadas conjuntamente.

En la medida de lo posible,  es recomendable mantener las mismas actividades de los niños/as (centro educativo, actividades extraescolares y deportivas, amigos…), para reducir los cambios a los que se vean sometidos tras la separación.

Consejos para explicar la separación o el divorcio.

  • Comunicar ambos progenitores la separación de forma conjunta, cuando la decisión sea firme. La presencia de ambos es necesaria para que el niño y la niña se sientan seguros y pueda recibir el afecto de su padre y de su madre.
  • Dar información ajustada a la edad del hijo/a.  A los niños sólo se les informe sobre aquellos aspectos que puedan entender, utilizando un lenguaje adaptado a su nivel de comprensión. Comunicarles con quién vivirán, dónde, cómo se relacionarán con el padre/madre que se vaya y dónde éste vivirá, en definitiva, comunicar los cambios que se van a producir con el fin de ir preparándole, para que pueda asumirlo con mayor facilidad.
  • No sólo es importante lo que se les dice, también lo es el cómo se les dice, por lo que es recomendable controlar la emotividad al hablar con los hijos, esforzándose por comunicarlo de una forma desapasionada, evitando transmitirles preocupación.
  • Hablar con los hijos tantas veces como sea necesario, permitiéndoles que expresen sus dudas, sus miedos etc.
  • Evitar señalar responsables, culpables o inocentes de la decisión de separarse. Lo que el niño/a necesita saber es que sus padres van a seguir ahí, que va a poder disfrutar y disponer de ellos cuando lo necesite y que le van a seguir queriendo.
  • Conviene transmitir las posibles ventajas de la nueva situación, reconociendo que seguramente al principio a todos les costará adaptarse
  • Los padres son las guías de sus hijos/as, por lo que es importante que puedan encauzar sus emociones de forma sana. La normalidad en la vida de los padres favorecerá la normalidad en la vida de sus hijos.

Si estás en un proceso de separación / divorcio y empiezas a tener la sensación de que todo se te está yendo de las manos, tienes un importante malestar, tus emociones están desbordadas o no sabes como afrontar la situación, te recomendamos que busques ayuda experta en mediación familiar.

En Psicopartner puedes encontrar Psicologos Sanitarios que además son Mediadores Familiares con amplia experiencia en el acompañamiento de estos díficiles momentos.

Ana De Paz | Psicóloga Sanitaria