Disforia Poscoital Sexual:  Los sentimientos negativos después del sexo. 

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Todos los profesionales que trabajamos en el mundo de la sexología sabemos que en el ser humano la experiencia sexual es sumamente variada y compleja. 

Mientras que para muchos el acto sexual produce sensaciones de conexión, placer y satisfacción, para otros puede desencadenar un torrente de emociones negativas, como angustia, vergüenza, tristeza y culpabilidad. Estos sentimientos, lejos de ser raros o insignificantes, pueden indicar la presencia de una disfunción sexual conocido como Disforia Poscoital Sexual (DPS).

Qué es la disforia post coital sexual (DPS)

La disforia postcoital sexual (DPS) es un fenómeno psicológico caracterizado por la experiencia de emociones negativas después de la actividad sexual, especialmente después del orgasmo o el coito. 

Las personas que experimentan disforia postcoital pueden sentirse tristes, ansiosas, irritables o deprimidas después de la intimidad sexual, en lugar de experimentar la satisfacción o el bienestar típicamente asociados con el acto sexual. 

Esta disforia puede manifestarse como una sensación de vacío, melancolía, o agitación emocional, y puede llegar a afectar negativamente la calidad de vida sexual y emocional de la persona que lo sufre. La disforia postcoital puede variar en intensidad y duración, y sus causas pueden ser multifactoriales, incluyendo aspectos psicológicos, biológicos y relacionales.

Aunque la DPS ha sido más estudiada en mujeres, estudios recientes indican que también es una experiencia común en los hombres. Los datos que nos ofrecen es que estamos ante un fenómeno más común de lo que parece ya que entre el 33-46% de mujeres y el 41% de hombres han reportado que han experimentado DPS al menos una vez en su vida.

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Cambios neuroquímicos después de tener sexo

Después del clímax sexual, el cerebro experimenta una serie de cambios neuroquímicos. La liberación de neurotransmisores como la dopamina, las endorfinas, la oxitocina y la prolactina alcanza su punto máximo durante el acto sexual, generando sensaciones de placer y bienestar. 

Sin embargo, una vez que la actividad sexual cesa, estos niveles comienzan a disminuir de manera progresiva, lo que puede desencadenar sentimientos de melancolía y desasosiego en algunas personas.

Esta actitud tan paradójica después de tener sexo tiene explicación en los cambios neuroquímicos que ocurren en el cerebro después del coito y cómo estos afectan el estado emocional de las personas.

Los principales cambios neuroquímicos en el cerebro que pueden explicar la disforia postcoital (DPS) son la liberación de altos niveles de neuroquímicos durante el orgasmo. Durante el clímax sexual, se produce una liberación masiva de neuroquímicos como las endorfinas, la serotonina y la dopamina. Estos neurotransmisores están asociados con la sensación de placer y bienestar. Sin embargo, después del orgasmo, se produce un "bajón hormonal" en el que los niveles de estas sustancias comienzan a disminuir, lo que puede generar sensaciones negativas en algunas personas.

Además se produce una activación del sistema límbico y desactivación de la corteza cerebral. Durante el sexo, se activa el sistema límbico, una región del cerebro responsable de los impulsos físicos y el procesamiento emocional. Esta activación puede intensificar las emociones y los impulsos físicos relacionados con el placer sexual. Por otro lado, otras áreas de la corteza cerebral que gobiernan el razonamiento superior pueden "enfriarse", lo que puede afectar la capacidad de la persona para procesar la información de manera racional y controlar las emociones de manera adecuada.

También la actividad sexual va a generar la liberación de oxitocina, conocida como la "hormona del amor". Si bien la oxitocina puede tener efectos analgésicos y promover la vinculación emocional y la intimidad, también se ha asociado con la aparición de sensaciones de tristeza, vergüenza y ansiedad en algunas personas sin una razón aparente.

Como podemos ver los cambios hormonales y neuroquímicos que ocurren durante y después del orgasmo, junto con la activación y desactivación de ciertas áreas cerebrales, parecen ser los principales factores que explican la aparición de la disforia postcoital. Estos procesos complejos pueden influir en la experiencia emocional y física de las personas después del sexo, contribuyendo a la aparición de la DPS.

Causas de la disforia postcoital sexual

 Desde la perspectiva de la psicología y la sexología, existen diversas causas adicionales que explican la disforia postcoital (DPS), más allá de los cambios neuroquímicos en el cerebro. Estas causas pueden incluir: 

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  1. Experiencias pasadas traumáticas: Las personas que han experimentado traumas sexuales, como abusos sexuales o violaciones, pueden estar predisponidas a experimentar emociones negativas asociadas con el acto sexual. Estos traumas pueden generar sentimientos de ansiedad, miedo o desconfianza durante las relaciones sexuales, lo que puede contribuir a la aparición de la DPS.
  2. Conflictos con la pareja sexual: Los conflictos interpersonales con la pareja sexual, ya sea en relaciones románticas o no, pueden tener un impacto significativo en la experiencia sexual y desencadenar sentimientos de angustia, tristeza o frustración. Las dificultades de comunicación, la falta de intimidad emocional, el tener sexo por lastima o los desacuerdos sexuales pueden influir en la percepción del acto sexual y aumentar la probabilidad de experimentar DPS. 
  3. Creencias distorsianadas sobre el sexo: Las creencias y valores personales sobre el sexo, influenciadas por una educación estricta o aspectos religiosos, pueden generar sentimientos de culpa, vergüenza o pecado asociados con la sexualidad. Estas creencias pueden crear una carga emocional negativa en torno al acto sexual, lo que contribuye a la aparición de la DPS. 
  4. Presión social y alta autoexigencia: Además, la presión social y las expectativas culturales pueden desempeñar un papel significativo en la manifestación de la DPS. En una sociedad que idealiza la sexualidad y promueve un estándar alto (incluso irreal) de rendimiento sexual, aquellos que no cumplen con estas expectativas pueden experimentar un profundo sentido de insuficiencia y vergüenza.

Estos factores psicológicos y emocionales, junto con los cambios hormonales, pueden interactuar de manera compleja para desencadenar la disforia postcoital. 

Trastornos psicológicos asociados a la disforia postcoital

En Psicopartner nos hemos encontrado con casos en los que la disforia postcoital venía determinada por un trastorno psicológico subyacente, por lo tanto, es fundamental realizar una adecuada evaluación psicológica y sexológica para identificar y abordar cualquier trastorno  que pueda estar contribuyendo a la aparición de la DPS:

  • Trastorno de estrés postraumático (TEPT): Las personas que han experimentado traumas sexuales, como abusos sexuales o violaciones, pueden desarrollar TEPT, que se caracteriza por la reexperimentación traumática, evitación de estímulos asociados y aumento de la excitabilidad. Estos síntomas pueden intensificarse después del sexo, desencadenando la DPS.
  • Trastornos de ansiedad: Los trastornos de ansiedad pueden aumentar la sensación de angustia y malestar después del sexo, contribuyendo a la aparición de la DPS.
  • Depresión: La depresión puede afectar negativamente la percepción del placer y el bienestar, lo que puede resultar en la experiencia de emociones negativas después del sexo. Los síntomas depresivos, como la tristeza, la apatía y la fatiga, pueden manifestarse de manera más pronunciada después del orgasmo, desencadenando la DPS.
  • Trastorno de la imagen corporal: Las personas que tienen una percepción negativa de su propio cuerpo o una distorsión en la percepción (dismorfia corporal) pueden experimentar sentimientos de vergüenza o incomodidad durante la intimidad sexual. Estos sentimientos pueden intensificarse después del sexo, contribuyendo a la aparición de la DPS.
  • Trastorno del estado de ánimo bipolar: Las personas con trastorno bipolar pueden experimentar cambios bruscos en el estado de ánimo, que pueden manifestarse como episodios de euforia seguidos de episodios de depresión. Estos cambios de humor pueden influir en la experiencia emocional después del sexo y aumentar la probabilidad de experimentar DPS.

Cuales son los síntomas de disforia postcoital 

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Los síntomas de la DPS pueden variar desde la angustia emocional hasta la agresión física. Algunas personas pueden experimentar una sensación abrumadora de tristeza y desesperación, mientras que otros pueden manifestar irritabilidad extrema o culpabilidad paralizante. 

 Estos sentimientos pueden llevar a comportamientos destructivos, como el alejamiento emocional de la pareja o la expresión de insatisfacción a través de palabras o acciones.

Algo que suele ser muy frecuente es la aparición de sentimientos de angustia y tristeza. A pesar de haber participado en un acto íntimo donde han sentido placer y sensaciones altamente positivas, al terminar la actividad sexual pueden sentirse vacías y desoladas, en ocasiones aparece un lloro desconsolado, incapaces de poder gestionar estas emociones tan negativas. 

Otras personas pueden experimentar irritabilidad extrema y ansiedad elevada después del coito. Estos sentimientos pueden ser tan intensos que afectan negativamente la interacción con la pareja, generando tensiones y conflictos en la relación. Aparece un cambio repentino de actitud, pasando de una actitud de amor y cariño a una actitud irascible y de enfado sin motivo alguno.

La culpa y la vergüenza son emociones comunes asociadas con la DPS. Aquellos que experimentan estos sentimientos pueden sentirse avergonzados de sus propias reacciones emocionales, lo que les impide comunicarse abiertamente con su pareja sobre sus preocupaciones. Aparece una necesidad de salir del espacio donde se ha tenido relaciones sexuales, se necesita un espacio de intimidad y soledad que les hace huir de la pareja.

El miedo al abandono y el desapego también pueden estar presentes en aquellos que padecen DPS. Temen que sus sentimientos posteriores al coito alejen a su pareja, lo que alimenta su ansiedad y perpetúa el ciclo de angustia emocional.

Es importante tener en cuenta que la DPS no solo afecta a la persona que la experimenta. Como terapeutas de pareja hemos visto como puede tener consecuencias significativas en la relación de pareja ya que la falta de comprensión y comunicación puede llevar a un deterioro de la intimidad y la conexión emocional, creando un ambiente propicio para las discusiones, los enfados y el resentimiento.

Tratamiento de la disforia postcoital sexual

En Psicopartner, entendemos que la disforia postcoital (DPS) puede ser un desafío emocional para muchas parejas, afectando negativamente su bienestar emocional y sexual. Nuestro enfoque terapéutico se centra en brindar un espacio seguro y de apoyo donde las parejas puedan comprender las causas subyacentes de la DPS y les ofrecemos herramientas para poder regular las emociones que surgen después de tener sexo.

Nuestros terapeutas especializados en terapia de pareja y sexología trabajan en estrecha colaboración con las parejas para identificar y abordar las preocupaciones psicológicas, emocionales y relacionales que puedan contribuir a la aparición de la DPS. Utilizando técnicas terapéuticas basadas en la evidencia, como la terapia cognitiva conductual, EMDR o terapia sexual ayudamos a las parejas a mejorar la comunicación, fortalecer la intimidad emocional y resolver conflictos que puedan influir en la experiencia sexual.

En nuestro centro creemos firmemente que todas las parejas merecen una vida sexual plena y satisfactoria. Nuestros servicios de terapia de pareja y sexología están diseñados para ofrecer un apoyo personalizado y profesional que promueva el crecimiento emocional y la intimidad en la relación. ¡Contáctanos hoy para comenzar tu viaje hacia una vida sexual y emocionalmente saludable!

Si te has visto reflejada/o en este artículo y consideras que tienes algún problema en tu pareja debido al rechazo te animamos a que te pongas en contacto con el equipo de PSICOPARTNER, llamándonos al +34 669 489 678, enviándonos un whatsapp al +34  613 145 003 o bien utilizando nuestro servicio de psicólogos online, donde estaremos encantados de analizar tu caso, atenderte y ayudarte.

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Ángel Luis Guillén

Director Centro Psicopartner
Psicólogo Empresarial y Sanitario
Séxologo y Terapeuta de Pareja.

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