MINDFULNESS EN LA VIDA COTIDIANA

Las preocupaciones y miedos a lo que va a ocurrir hace que vivamos en una permanente previsión y anticipación. Nuestros pensamientos están en el futuro, en preparar mentalmente esa reunión, ese examen, etc. Sea lo que sea, nuestros pensamientos están en un futuro imaginario que hace que perdamos la noción de vivir en el presente. Por eso es tan importante practicar mindfulness en la vida cotidiana, en nuestro día a día. Es lo que denominamos el poder del Mindfulness informal.

Esta falta de conexión con el momento presente, la anticipación constante de peligros, hace que el mindfulness sea una herramienta altamente efectiva para conseguir el bienestar emocional que estamos perdiendo. Nuestra colaboradora Rosana Plaza ya lo mencionó en su artículo ¿Para qué sirve Mindfulness? una herramienta para el bienestar emocional.

Haciendo referencia a Jon Kabat-Zinn, podemos definir mindfulness como “prestar atención de una manera especial: intencionadamente, en el momento presente y sin juzgar”. Esta forma de prestar atención (también llamada conciencia plena o consciente),  puede realizarse de dos formas: de manera formal o de manera informal.

Meditación formal en Mindfulness

Cuando hablamos de la meditación formal nos referimos a aquella que se realiza adoptando una postura definida, en un tiempo y lugar concretos, reservados para ello.

El mindfulness como herramienta terapéutica tiene una metodología clara y precisa. La práctica más formal se basa en una técnica metodológica con una estructura y procedimiento claramente definido, que ha demostrado su eficacia en la reducción del estrés, ansiedad, depresión, etc. Lo explicamos en el artículo  “Mindfulness como Técnica Psicoterapéutica”.

La base práctica sobre la que se sustenta sería la meditación. Su desarrollo va mucho más allá, siguiendo todo un proceso metodológico científicamente probado para el tratamiento de ciertas psicopatologías.

En Psicopartner® desarrollamos talleres y Programas de 8 semanas para la práctica formal de Mindfulness. Puedes encontrar la próxima convocatoria en nuestro área de Talleres.

Meditación informal en Mindfulness

La meditación informal es aquella que podemos realizar en todo momento. Nos referimos a cuando estamos haciendo cualquier actividad en nuestra vida diaria, como cepillarnos los dientes, comer, ir en metro, pasear, disfrutar con nuestras mascotas,  o planchamos, o cocinamos, ... o simplemente escuchamos atentamente una conversación, ...

En este artículo hablaremos de este último tipo de meditación y de cómo llevarla a cabo.

Algunas pautas para comenzar:

Para empezar a practicar esta manera informal de prestar atención a lo que nos presenta la realidad directa, podemos comenzar eligiendo una actividad que nos resulte sencilla y fácil como por ejemplo, lavar los platos.

Una vez elegida la tarea, puede ayudarnos a recordarla  pegar un gomet de color (pequeñas pegatinas de colores como las que usan los niños en el colegio) o bien un post-it. Así lo puedes poner cerca de la pila o fregadero, o bien la puedes pegar en el cepillo de dientes (si lo que hemos decidido es lavarnos los dientes de forma consciente), en la licuadora o exprimidor (si es hacernos un zumo), etc..

Entonces, pasaremos a desarrollar la tarea seleccionada durante, al menos, todos los días durante una semana.  Una vez transcurrida dicha semana, elegiremos otra tarea más y diferente a la primera.

La segunda semana comenzaremos a practicar con la segunda tarea elegida, pero sin dejar de hacer la que seleccionamos en primer lugar. Y así, poco a poco, iremos ampliando nuestra capacidad de atención al momento presente.

Todo ésto lo realizaremos, como dice Kabat-Zinn, sin juzgar. Es decir, si mientras estamos, por ejemplo, pelando una fruta para comerla, y nos damos cuenta de que nuestra atención ya no está en esa tarea, lo único que hay que hacer es volver de nuevo a llevar la atención a lo que estamos haciendo, sin machacarnos, ni juzgarnos por que nos hayamos distraído. Y sin querer que las cosas sean diferentes a como están siendo. Esto es lo que hay. Dejamos estar lo que hay en la experiencia, sin controlarla, sin cambiarla, ... aceptándola.

Este componente de amabilidad hacia nosotros es lo que marca realmente la diferencia. Si no existiera, el mindfulness se convertiría en un simple ejercicio de entrenamiento de la atención.

Qué observamos

Y, ¿a qué atendemos mientras realizamos la actividad elegida? Pues podemos comenzar con la información que nos llega a través de nuestros sentidos: vista, oído, tacto, olfato, gusto. Por otro lado, podemos atender a lo que se le suele llamar PES: a los pensamientos, emociones y/o sensaciones corporales que estemos sintiendo en ese momento.

 

La actitud

Cuando nuestra intención es estar conscientes en nuestra vida cotidiana, tendremos también presente y cultivaremos la actitud adecuada:

  • Aceptación: lo que significa que no oponemos resistencia a lo que ya es. No nos rendimos, y no nos resistimos. Es decir, no ignoramos lo que sucede, no reprimimos nuestros sentimientos. Simplemente acogemos eso que hay, abriéndonos a ello, permitiendo que esté, y haciéndo espacio para lo que hay en este momento en la experiencia.

Como dice un viejo proverbio: “Lo que se resiste, persiste”.

Una consecuencia de la resistencia que podamos mostrar ante algo que no nos gusta, y que en ocasiones puede resultar inevitable o no depender de nosotros mismos, es que ese rechazo está añadiendo un sufrimiento extra a nuestra vida. Este sufrimiento es un dolor innecesario que  puede ser evitado. Y ese sufrimiento lo estamos poniendo nosotros. En cierta manera somos responsables de que aparezca y de que desaparezca. Dependerá de cómo estemos habituados a responder.  

Una aclaración importante aquí es que aceptar no equivale resignarse.

 

ACEPTACIÓN RESIGNACIÓN
Acciones comprometidas Inacción
Asumir la propia responsabilidad No se asume la responsabilidad de la situación
Ausencia de sufrimiento Sufrimiento y malestar emocional
Optimismo realista Negatividad
Protagonismo Victimismo

 

  • Soltar: Soltar consiste en dejar que las cosas sean tal como son.

Es todo lo opuesto a querer controlar todo y a todos, con el afán de ganar siempre y de conseguir que el mundo que nos rodea sea y se comporte como nosotros queremos.

  • No juzgar: No emitir opiniones sobre lo que vemos, oímos, pensamos, sentimos. En realidad el juicio se va a producir de forma automática. Darnos cuenta de que se produce sin implicarnos en él, sin identificarnos con él, es la clave.
  • Curiosidad o mente de principiante: Como si ese zumo que estamos haciendo en ese momento fuera el primero que hacemos en nuestra vida: desde elegir la fruta hasta saborear su sabor.

La mente de principiante es volver a conectar con nuestra mirada infantil.  Se trata de ver las cosas desde la novedad, con curiosidad, abiertos a descubrir algo nuevo, dispuestos a encontrar nuevas sensaciones, sabores y experiencias

 

  • Amor, amabilidad: Tratarnos con cariño. Si estamos trabajando por ejemplo en la cocina y nos quemamos o cortamos con un cuchillo, decir que “soy tonto” o que “soy torpe” no es tratarnos con actitud mindful.
  • Paciencia: lo más probable (sobre todo al principio), es que mientras realizamos la tarea elegida nuestra mente esté constantemente divagando hacia el pasado o hacia el futuro. Esto es normal. Es lo que la mente hace habitualmente. Con paciencia y amabilidad la traeremos de vuelta a lo que estamos haciendo en ese momento. Al momento presente.

“Quien no tiene paciencia no tiene posesión de su alma”.-Francis Bacon.

  • Confianza: en nosotros mismos. Confianza en que sabremos lo que tendremos que hacer en cada momento, escuchando a nuestra intuición y sabiduría interior.
  • Sin forzar: en la práctica no hay que llegar a ningún sitio, ni cumplir ningún objetivo o expectativa. Se trata simplemente de ser. Sin poner esfuerzo.

 

Beneficios de introducir el Minfulness en la vida cotidiana

Hay numerosos estudios que han probado los beneficios de introducir este hábito de la atención consciente en el día a día, siendo algunas de ellas las siguientes:

-Reducción del estrés en las actividades diarias.

-Incremento de la sensación de bienestar.

-Mayor autoconomiento.

-Disminución de la reactividad e impulsividad.

-Mejora del descanso y del sueño.

-Gestión más funcional de las emociones.

-Mejora de las relaciones sociales.

Por todo ello, te invitamos a que pruebes a poner en práctica esta meditación informal del Mindfulness en tu día a día.

Si quieres tener un mayor conocimiento o práctica de Mindfulness para mejorar tu calidad de vida, puedes contactar con nosotros en hola@psicopartner.com y preguntar sobre nuestros talleres de Mindfulness que realizamos de forma regular.

La práctica regular de la meditación Mindfulness te ayudará a potenciar una relación más positiva y cercana contigo, con tu entorno. Disfrutarás de una vida más saludable, más satisfactoria y más plena.

Nuestra psicóloga colaboradora Ana Serrano ha escrito este artículo sobre Mindfulness en la vida cotidiana.

Apúntate a nuestros talleres y programas de Mindfulness.

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