EL CEREBRO HUMANO Y EL SUFRIMIENTO

Nuestro cerebro nos hace humanos y únicos. Está programado automáticamente para la búsqueda de placer y para huir del peligro logrando la supervivencia. Para ello tenemos una base genética y una respuesta fisiológica que derivan a nivel cognitivo, sensitivo, emocional y ejecutivo en nuestras conductas.

El cerebro humano es nuestro principal desafío: es muy fácil para un cerebro humano generar sufrimiento. De hecho nuestro cerebro está diseñado para que sobrevivamos, no para que alcancemos la felicidad.

PARA QUÉ MINDFULNESS

BISHOP ET AL, 2004  definen Mindfulness como un proceso de regulación de la atención y un proceso de descubrimiento de la mente. Es un modo de conciencia que aparece cuando la atención se regulada orientándola a la experiencia del momento.

Entre los múltiples efectos positivos que Mindfulness tiene a nivel cognitivo destacan la apertura de mente, control atencional (mejora la capacidad de atención sostenida y la capacidad de atención alterna), liberación de recursos cognitivos, control y disminución de pensamientos rumiantes, mejora de la capacidad de distinguir sensaciones corporales e identificar estados, mejorar el autoconocimiento personal (de nuestros pensamientos, sentimientos y emociones) y mejorar nuestra disposición para aceptar las molestias o el dolor.

Con la práctica de Mindfulness se produce un aumento en la capacidad de acceder a la información de la conciencia, permitiendo observar los pensamientos sin filtro de creencias ni expectativas. Además aumenta nuestra disposición a la mente abierta, con curiosidad frente a las nuevas experiencias.

En definitiva, a través de la práctica de “Mindfulness” estás entrenando una nueva manera de estar contigo. Pero no todo es practicar, el cómo hacerlo es un elemento fundamental.

LA IMPORTANCIA DE LA ACTITUD EN LA PRÁCTICA

La actitud (el cómo te invitas a hacer la práctica) es fundamental en Mindfulness. Si el tono emocional que acompaña a la práctica de Mindfulness es un tono hostil, si cuando te sientas a meditar te “das caña” por que se te ha ido la atención, o por cualquier otra cuestión, entonces Mindfulness no va ayudarte a mejorar. No funcionará.

El yo autocrítico es uno de los más densos, genera culpa y vergüenza. Puedes estar practicando un ejercicio Mindfulness, pero si no cuidas tu tono interior: con suavidad, amabilidad, con ternura, con cariño, con paciencia,… no estás practicando Mindfulness, estás haciendo otra cosa.

El tono emocional con el que te hablas interiormente es clave, marca la diferencia: o bien te estás generando un daño, o por el contrario te reconforta y en caso de estar sufriendo, ayuda a aliviarte. Es importante observar cómo cuando cambias el tono imaginario de tu voz, cambias tu clima emocional interno.

LA TEORÍA DEL APEGO Y EL DESARROLLO EMOCIONAL

La investigación en el contexto de la Teoría del Apego aporta una amplia evidencia empírica que demuestra cómo la calidad de los vínculos que establecen los niños con sus figuras de apego influye fuertemente en el posterior funcionamiento de las personas en sus  relaciones afectivas. En el proceso de construcción del vínculo con las Figuras de Apego es donde se desarrollan las capacidades emocionales que posteriormente nos permitirán relacionarnos sanamente a nivel afectivo

Cuando empezamos a relacionarnos con nuestro sufrimiento con motivación de aliviarlo se empiezan a estimular los sistemas de apego, que se generaron en nuestra infancia y que han podido llegar a hacernos  extremadamente vulnerables.

HOLA “X”

Prueba a observar lo sensible que es tu cuerpo ante un tono imaginario. Por ejemplo, cómo te dices una frase tan sencilla como “Hola y tu nombre” primero en un tono neutro, después en tono cálido, amable, y por último vuelve a hacerlo en tono neutro.

¿Puedes darte cuenta de cómo tu cuerpo responde a los diferentes tonos de voz: neutro y amable? ¿Observaste algún contraste en tu sensación interna? ¿Qué notaste? Puede haber cambios en la respiración, … pueden surgir imágenes y sensaciones contrapuestas, sólo cambiando el tono con el que te hablas. El impacto que tiene puede ser bastante potente: el tono neutro no lo percibimos como algo tan neutro, nos pone a la defensiva.

Si esto ocurre con un tono de voz neutro y ya el cuerpo se pone a la defensiva, qué ocurrirá en nuestro cuerpo ante un torrente de pensamientos negativos, con un tono de voz hostil, que muchas veces generamos sin ser conscientes de ello.

La práctica de Mindfulness es una herramienta que puede ayudarnos a construir un espacio de encuentro, en el que poder aprender una nueva manera de relacionarnos con nosotros mismos, más empática, estable, acogedora, cálida, espaciosa. Una nueva manera de hablarnos interiormente.

PRACTICANDO LA PACIENCIA

Otra de las cualidades importantes de la práctica de Mindfulness es la paciencia. Es importante no realizar las prácticas con expectativas acerca de lo que tiene que suceder en ellas. Se invita a indagar  con mente de principiante lo que va ocurriendo en ese momento, con curiosidad.

La práctica de las cualidades Mindfulnes y los efectos resultantes de su entrenamiento diario y constante se cultivan a fuego lento, poco a poco, con avances pequeños pero inexorables. Poco a poco se van desarrollando sabiduría, no juicio, fortaleza interior, calidez y amabilidad. Por citar algunos de sus beneficios.

En Psicopartner estamos comprometidos con la difusión y la puesta en práctica de Mindfulness. Una herramienta muy útil tanto en tratamientos terapéuticos como en contextos psicoeducativos. Creemos en Mindfulness y apostamos por él.

Seguimos el enfoque de la Psicología 360. Nos caracterizamos por la flexibilidad en el diseño del itinerario y en la selección de las herramientas más eficaces. Siempre al servicio del bienestar emocional de nuestro cliente y de la consecución de su objetivo.

Por ello habitualmente utilizamos técnicas de Mindfulness combinadas con terapia psicológica o bien con coaching individual. Diseñamos el mejor tratamiento para ti: psicoterapia y coaching a tu medida.

 

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