¿Qué es la dependencia emocional? Causas y cómo combatirla

La dependencia emocional es un apego patológico que tiene lugar en las relaciones personales, tanto de amistad, familiares o de pareja. Es un estado psicológico que afecta a muchas personas, aunque no siempre es fácil de identificar.

Muchas de las personas que lo sufren no llegan a ser conscientes de esto. Las personas que se relacionan desde la dependencia tienden a presentar falta de autocontrol y una necesidad exagerada de atención, afecto y valoración. Esto va acompañado de un profundo malestar cuando se alejan de ese otro en el cual han depositado sus necesidades.

¿Qué es la dependencia emocional?

La dependencia emocional puede definirse, pues, como un patrón psicológico que produce la necesidad de que otra persona asuma la responsabilidad en las parcelas más importantes de su vida, dificultades para tomar decisiones autónomas, temor a la separación de determinadas personas e incapacidad para poner límites o expresar desacuerdo por miedo a perder el apoyo o la aprobación de los demás.

La persona dependiente emocional además puede experimentar una gran sensación de desamparo cuando se encuentra sola, a causa de sus intensos temores a no ser capaz de cuidar de sí misma. Suele darse también una preocupación exagerada y no realista por miedo a un abandono que obligaría a la persona a tener que enfrentarse sola a sus propios cuidados.

La dependencia emocional es la base de muchos celos patológicos, y de hecho, las personas con dependencia emocional suelen mantener relaciones poco sanas, en las que experimenta sentimientos poco adaptativos y excesivos, con una gran inseguridad por el temor a que la relación se acabe en cualquier momento.

Con frecuencia estas personas ignoran sus propias necesidades. Al final, terminan anulándose para favorecer a su familia, pareja o amistades, ya que pueden ser extremadamente sensibles a la aprobación de sus actos o decisiones por parte de los demás.

Tipos de dependencia emocional

La dependencia emocional es un rasgo de la personalidad que puede afectar a las relaciones en mayor o menor grado. Pero si el grado de dependencia es muy elevado, entonces se clasifica como un trastorno, descrito en el DSM-I.V-TR.

Dentro de la dependencia emocional se reconocen dos perfiles diferentes: el demandante y el dador, y en general se clasifican tres grandes tipos de dependientes emocionales:

  • Dependiente afectivo. Asume el rol de demandante y necesitado, requiere atención, afecto y valoración.
  • Dependiente instrumental. Asume el rol necesitado, y demanda protección, orientación y cuidados.
  • Codependiente. Su rol es el de dador, salvador y ayudado de la otra persona. Provoca o acrecienta la dependencia del otro para asegurar su permanencia y convertirse en una persona imprescindible.

Síntomas de la dependencia emocional

Los patrones de comportamiento de las personas que padecen dependencia emocional son muy amplios, pero se pueden resumir en los siguientes puntos:

  • No soportan la soledad, y la distancia, emocional o física de su pareja o persona de referencia, genera estrés, tristeza o ansiedad.
  • Este miedo a la soledad, les lleva a permanecer en relaciones que les resultan insatisfactorias e incluso destructivas.
  • Tienden a ser personas sumisas y no son capaces de expresar opiniones libremente por miedo a la desaprobación.
  • Presentan una autoestima muy baja con una minusvaloración de las cualidades personales.
  • Tienen una excesiva necesidad de agradar los demás y sienten grandes preocupaciones sobre la impresión que han podido generar en otros.
  • Son personas muy influenciables por el criterio del otro.
  • Tienen una gran necesidad de complacer las demandas, deseos y expectativas de los demás, especialmente de la persona hacia la cual han desarrollado dependencia.
  • Hay una fuerte tendencia a la idealización del otro, al cual se someten y complacen para evitar un posible abandono.
  • El codependiente, hace constantes autosacrificos para complacer a la otra persona, experimentando a la vez sentimientos de culpa por no hacer lo suficiente.

Causas de la dependencia emocional

La dependencia emocional es relativamente normal en niños durante su desarrollo psíquico. Pero comienza a ser patológica cuando necesitan de manera exagerada la aprobación y la presencia de una de sus personas de referencia.

El trastorno se gesta durante la infancia, y se desarrolla en niños que no han aprendido a ser autónomos e independientes, y que llegan a la edad adulta arrastrando una serie de carencias afectivas.

La relación de apego que se establece en la infancia es determinante en el desarrollo de la independencia y autonomía emocional. Así las personas dependientes suelen compartir una historia marcada por la falta de afecto y la frialdad emocional por parte de sus padres o referentes. Esto les lleva a interiorizar que para ser dignos del amor de otros tienen que cumplir con sus expectativas. Así, poco a poco se va generando una necesidad de atención constante mediante un esfuerzo exagerado por complacer para obtener la aprobación y el cariño de los demás.

Una educación demasiado sobreprotectora también se vincula a una personalidad dependiente, ya que el niño es incapaz de desarrollarse como persona autónoma y se siente lleno de inseguridades, por lo que se produce un vínculo afectivo excesivo que genera un tipo de apego patológico que se irá replicando en todas las relaciones significativas durante la edad adulta.
Podría decirse por lo tanto que la causa principal de la dependencia emocional excesiva es un nivel grande de inseguridad junto con una baja autoestima, algo que puede marcar la calidad de las relaciones sociales y los vínculos afectivos a lo largo de la vida de esa persona.

Cómo tratarla

Como hemos visto, el patrón básico de la persona que presenta dependencia emocional está constituido por una baja autoestima, una gran necesidad de complacer y agradar, con tendencia al autosacrificio, la idealización de la otra persona, miedo al abandono y una inclinación a generar vínculos de simbiosis. Esto puede leerse como un intento de compensar una carencia de afecto a edades tempranas o las fallas durante el cuidado recibido en la infancia.

El tratamiento de la dependencia emocional puede ser largo. Pasa por una terapia psicológica que se aborda como un reaprendizaje y una reeducación del paciente para fortalecer su autoestima y su autonomía.

La terapia cognitiva conductual trabaja para modificar los esquemas de comportamiento sobre los que se estructura la dependencia emocional. El objetivo es que la persona pueda aprender a desarrollar vínculos saludables con los demás. Es decir, el dependiente debe realizar dos cambios internos importantes: uno es la relación que tiene consigo mismo, y el otro es el tipo de vínculos afectivos y de apego que desarrolla con los otros.

En Psicopartner tenemos una amplia experiencia en el tratamiento de la dependencia emocional por lo que, si crees que encajas en esta descripción y que podrías ser una persona con dependencia emocional, no dudes en solicitar una primera cita, online o presencial, con nosotros llamando al teléfono +34 669 489 678 o bien enviando un email a hola@psicopartner.com, para poder iniciar cuanto antes el mejor tratamiento.

Ángel Luis Guillén

Ángel Luis Guillén

Director Centro Psicopartner
Psicólogo Empresarial y Sanitario
  • RESERVAR CITA

    IMPORTANTE: seleccione una fecha posterior a Hoy.
  • septiembre 2021
    Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
    303112345
    6789101112
    13141516171819
    20212223242526
    27282930123