Redes sociales | ¿Amigas o enemigas de la comunicación?

Hace poco tiempo, en una conversación trivial escuché decir a una madre que su hijo pre-adolescente no podía desengancharse de las redes sociales. Dicho comentario me creó cierta tristeza a nivel personal y profesionalmente una gran inquietud.

Estamos inmersos en una época de revolución tecnológica, familiarizándonos con múltiples dispositivos que cada día incluyen a nueva app sobre diversa temática: deportes, naturaleza, empleo… Hace no mucho tiempo las relaciones sociales tenían lugar únicamente cara a cara o telefónicamente; aún recuerdo los primeros móviles que salieron al mercado en España cuyo único extra era el envío de SMS, qué lejos parecen haber quedado aquellos tiempos.

La comunicación social actual

Hoy día, es habitual sentarnos en una cafetería, un restaurante y encontrarnos a diversos grupos de gente sentados en la misma mesa casi todos ellos con sus móviles encima de la mesa, en no pocas ocasiones respondiendo de manera inmediata a los mensajes recibidos e incluso sin apenas conversar ni siquiera mirarse, subiendo inmediatamente fotos y vídeos en sus redes sociales de la reunión-quedada que han hecho y esperando de manera inmediata ( ansiosa ? ) recibir comentarios. Actitudes que, cuanto menos, suponen un cambio considerable en el concepto y forma de relacionarnos.

Asimismo, podemos observar cómo personas tímidas, retraídas socialmente, qué no pueden dejar de pensar si se pondrán nerviosas y serán capaces de expresar lo que opinan, desean o sienten, sus dudas, exponer en una reunión el trabajo que están llevando a cabo… ponerse francamente nerviosos cuando tienen que intervenir en su trabajo, sus estudios o su grupo de amigos, con miedo a qué pensarán de ellos, que por el contrario muestran un desempeño admirable en sus ciber-relaciones sin ningún tipo de inhibición.

Igualmente podemos apreciar que hay gente que no son tímidas sin problemas en sus relaciones transpersonales que usa de forma habitual las redes sociales para conocer gente y-o encontrar pareja, ya que actualmente parece más inusual conocer gente cara a cara. Ya menos gente va a lugares para conocer gente cara a cara, pocos amigos nos presentan gente, etc. Sería relevante diferenciar redes sociales encaminadas a fomentar la opinión de usuarios: foros de coches política, cine, fútbol, etc donde la gente escribe y opina frente a redes destinadas a conocer gente.

vicio al uso de las nuevas tecnologías

Dificultades sociales, retraimiento social y redes sociales.

En nuestra consulta de Psicopartner recibimos muchos pacientes con ansiedad social ( entendida ésta como un miedo clínicamente significativo a enfrentarse a situaciones en las cuales debe iniciar y mantener interacciones sociales de diversa índole con una marcada dificultad percibida por quien lo sufre, asociada habitualmente a un desempeño inadecuado medido por su propios comportamientos y pensamientos y no tanto por la evaluación de los demás ) así como dificultad de habilidades sociales entendidas éstas como el repertorio de actitudes, conductas y pensamientos necesarios para iniciar y mantener relaciones sociales de manera satisfactoria tanto para el individuo como para su entorno, generalmente asociado a una sana autoestima ) que sin embargo, no presentan las mismas a través de redes sociales.

Es relevante reconocer y entender cómo y hasta qué punto la tecnología ayuda a relacionarse o, contrariamente, funciona como un obstáculo. Cuando se presentan pacientes con dificultades a nivel relacional, es importante evaluar y conocer si utiliza o no redes sociales y observar la topografía de dicho hábito.

Si apreciamos que lo utiliza como una manera de incrementar contactos para futuros encuentros, es un buen indicio y será de mucha utilidad para el tratamiento el poder aprovecharlo. En caso de que notemos que el uso de la comunicación virtual reemplaza al contacto real, habrá que intervenir entonces intentando que disminuya este uso de la red en aras de incrementar las relaciones sociales en vivo, a fin de evitar convertirse en un solitario que cree que tiene miles de amigos en una red social de los que conoce poco más que su nombre virtual.

Las redes sociales aportan conductas de seguridad a una persona con dificultades en sus relaciones interpersonales, entendiendo por conductas de seguridad todos aquellos comportamientos que un sujeto con ansiedad realiza de manera deliberada para calmar su malestar; logrando calmar momentáneamente a la persona y la larga perpetuando el problema al no permitirle afrontar sus temores y ver si son reales o infundados; entre ellas figuran:

  • El anonimato con lo que el miedo a la crítica disminuye,
    Al no darse las relaciones cara a cara y limitarse muchas veces sólo a escribir hace que no haya que improvisar, hablar sobre la marcha reduciendo el riesgo y por tanto el miedo tan característico de no saber qué contestar, qué decir, etc.
  • Se evitan (o normalizan) los silencios en las conversaciones, silencios incómodos pero necesario saber tolerarlos y gestionarlos.
  • Se pierda la práctica en improvisar el diálogo sin preparar que vamos a decir, dar respuestas inmediatas, exponer argumentos, flexibilizar en la conversación… elementos todos ellos necesarios para una adecuada interacción social.
  • Evitar el contacto cara a cara y por tanto la Comunicación No Verbal, pues tan importante como aquello que decimos es la forma en la que lo decimos, siendo además más difícil de controlar que lo hablado.
consecuencias abuso de las nuevas tecologías

Esto conlleva un peligro inherente; las redes sociales, al evitar los costes de la interacción personal, es fácil que supongan un riesgo para el uso abusivo y compulsivo de las mismas en detrimento de las relaciones tradicionales, pues también suponen: efecto novedoso-novedad, búsqueda de sensaciones, bienestar-recompensa inmediata que proporcionan, falsa sensación de control, algo rápido y fácil a lo que acudir cuando estamos aburridos, refuerzo negativo que proporcionan al eliminar parte del malestar ocasionado de las relaciones “tradicionales”.

Un efecto que crea el uso abusivo de redes sociales es disminuir la tolerancia al aburrimiento. La cultura actual, en parte obsesionada con las fuentes de entretenimiento externas, como la televisión, Internet y los videojuegos, también desempeña un papel importante en el aumento de los casos de aburrimiento crónico durante la niñez, adolescencia y edad adulta.

Y es que cierta dosis de aburrimiento es beneficiosa para un adecuado desarrollo; qué ocurriría si llevamos a un niño a un parque sin ningún juguete, más allá de lo que haya en el mismo: palos, piedras, arena… seguro que termina haciendo una carretera, una carrera de fórmula uno, una etapa del Tour, un partido de fútbol o vete a saber qué.

El aburrimiento puede fomentar la creatividad, ya que es un estímulo para el cerebro a buscar alternativas originales para escapar de ese estado de incomodidad, así como encontrando y-o creando nuestras propias motivaciones.

Uso de redes sociales

Pero el uso de la tecnología también puede ser un gran aliado en la comunicación. En este momento actual, y después de un confinamiento al que nos hemos visto sometidos, el uso de las redes sociales ha podido paliar, en cierta medida la ausencia de contacto físico (no poder besarnos ni abrazarnos) así como el riesgo de aislamiento, especialmente en aquellos que han tenido que pasar el confinamiento solos, pues en no pocos casos las redes sociales hacen un papel de bisagra entre quedarse en casa aislado y las relaciones sociales puras, tradicionales.

Por supuesto que ambas no son incompatibles. La comunicación por internet puede ser, y en no pocas ocasiones es, un gran aliado en el proceso gradual y paulatino de enfrentamiento a situaciones sociales en vivo. El bienestar del ser humano se mueve por el equilibrio entre la ruina y la innovación, por lo que resulta importante compatibilizar ambas formas.

No son las redes sociales, es el uso que hagamos de ellas. Desde Psicopartner trabajamos para ayudar a nuestros pacientes a realizar un uso adecuado y superar las dificultades en las ciber-relaciones así como las relaciones personales físicas, ayudándote a encontrar el equilibrio entre tus relaciones sociales online y offline.

Si las redes sociales están siendo un problema podemos ayudarte, llama y solicita más información en el 669 489 678.

Ernesto Martín

Ernesto Martín

Psicólogo Sanitario Psicopartner