Vaginismo

El vaginismo consiste en un espasmo involuntario de los músculos de alrededor de la vagina. De esta manera, la vagina se estrecha, imposibilitando la penetración, e incluso la inserción de un tampón o una exploración ginecológica.
Es una disfunción sexual que afecta a mujeres de cualquier edad y se calcula que lo padecen alrededor de un 2% de manera regular y que afecta profundamente a la salud sexual.

¿Cuál es la sintomatología del vaginismo?

Las pacientes acuden normalmente a consulta ante el estrés y la angustia que les genera la imposibilidad de tener relaciones sexuales con penetración.

Podemos identificar diferentes tipos de vaginismo según la intensidad:

  • Leve: La mujer disfruta de las relaciones sexuales y de la masturbación aunque no es posible realizar la penetración. Es posible introducir un dedo o un tampón en ciertas condiciones.
  • Moderada: Aunque existe excitación y siente placer en los juegos eróticos hay un cierre total de la vagina siendo imposible introducir nada.
  • Grave: En los casos de vaginismo grave hay una situación de rechazo y de evitación a todo contacto sexual incluyendo la masturbación.
  • Muy grave: Aparece un miedo intenso ante la posibilidad de tener una relación sexual desapareciendo la excitación y el deseo sexual. Muchas mujeres confunden este miedo con un trastorno de aversión sexual o falta de deseo sexual.

¿Por qué ocurre?

Si bien es cierto que lo que hago en primera instancia es descartar causas médicas e incluso recomiendo la exploración de un fisio especializado en suelo pélvico, en la mayor parte de los casos, el vaginismo se da por causas psicológicas, siendo habitual el despliegue de múltiples variables que contribuyen en su inicio y mantenimiento, como una educación sexual nula o estigmatizada, experiencias sexuales traumáticas, primeras relaciones sexuales dolorosas, miedo al embarazo o problemas en la pareja.
Las experiencias dolorosas pueden llegar a ser traumáticas para la mujer llegando a desencadenar una aversión hacía el sexo.

¿Cómo se trabaja?

La terapia psicológica sexual es el único tratamiento eficaz ante los problemas de vaginismo con origen psicológico.

Incluso si tienen un origen físico es conveniente complementar el tratamiento con terapia psicológico debido a la carga de malestar emocional que puede llegar a derivar en problemas de autoestima y psicológicos. Solo un sexólogo/a, un psicólogo especializado en desórdenes de naturaleza sexual, puede abordar este tipo de alteraciones en toda su complejidad.

Trabajamos reestructurando el pensamiento de la paciente, identificando y ayudándola a atender sus emociones y cambiando las conductas que hasta ahora no le han funcionado (hacerlo a pesar del dolor, etc.).

El objetivo fundamental del tratamiento de esta problemática es que la paciente sienta que tiene el control sobre su propio cuerpo, que es la dueña del mismo y de su sexualidad. Para ello, hacemos sesiones de psicoeducación, desmitificando creencias erróneas que puedan estar manteniendo el problema y quitando presión y responsabilidad.

Suele ser habitual utilizar técnicas de relajación para que la paciente aprenda a tensar y destensar sus músculos y aprender a relajarse.

A partir de ahí, quitamos toda presión relacionada con la penetración y acompañamos a la paciente en un proceso de autoconocimiento, donde ella pueda practicar la masturbación si se siente cómoda, comenzando a insertar dilatadores de menor a mayor tamaño, a medida que ella se vaya sintiendo preparada.

De esta manera, enseñamos a la paciente a relacionarse con su propio cuerpo brindándole la oportunidad de tener el control en caso de sensaciones dolorosas o desagradables, y a la vez, propiciando evidencias sexuales positivas para ella. Este proceso tiene que ir al ritmo de la paciente, respetando sus tiempos, deseos y emociones.

Una vez superados estos pasos, y por supuesto, siempre y cuando la paciente lo desee y se vea preparada, podrá plantearse la penetración con su pareja, siempre y cuando ella exprese sus necesidades, pueda sentirse libre y relajada y su pareja respete su ritmo.

Es importante no forzarse a tener penetraciones cuando no se está preparada, cada mujer necesita su ritmo y es importante tener una buena comunicación con la pareja para permitir ese espacio terapéutico.

Uno de los grandes peligros es tener sexo por lastima y que puede llegar a agravar aún ´mas el problema.

Por último, destacar, que, desde mi experiencia profesional, cuando se trabaja la sexualidad y se consigue disminuir la presión de los miembros de la pareja y se deja de buscar culpables, se consigue una mejora en la escucha de las necesidades del otro, una mejora en la comunicación y por ende, una mayor conexión a todos los niveles.

vaginismo por que ocurre

La terapia sexual que realizamos en Psicopartner se puede realizar de forma individual o en pareja. En ambos casos, los sexólogos/as nos valemos de distintas técnicas que nos permiten trabajar el vaginismo y conseguir restaurar la salud sexual.

Nuestro servicio de Sexología Clínica se puede hacer presencial en nuestro centro de la Calle Velazquez en Madrid capital o bien de mediante nuestro servicio de psicologos online si te sientes más cómoda. Puedes contactar con nosotros enviando un email a hola@psicopartner.com o bien llamándonos al teléfono +34 669 489 678 donde estaremos encantados de atenderte.

María Magdalena Orosan

María Magdalena Orosan

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