Como psicólogo sanitario y del trabajo, he observado en los últimos años un patrón cada vez más frecuente en mi consulta: profesionales brillantes y comprometidos que llegan exhaustos, no por exceso de trabajo físico, sino por una mente que nunca descansa.
Son personas que revisan mentalmente cada interacción, que asumen responsabilidades que no les corresponden, con una preocupación excesiva y que viven en un estado constante de alerta mental. En este artículo quiero tratar este fenómeno desde mi experiencia clínica y, más importante aún, cómo podemos abordarlo.
Rumiación y sobrerresponsabilización
Hace unos meses, llegó a Psicopartner María (nombre ficticio), una directora de marketing de 34 años. "Angel, estoy totalmente agotada", me dijo, "no puedo dormir pensando en si el tono de mi email del martes pudo molestar a mi equipo". Llevaba tres noches dándole vueltas a un mensaje de dos párrafos. Cuando le pregunté qué evidencia tenía de que algo había ido mal, me miró sorprendida: "Ninguna, pero... ¿y si?"
Este "¿y si?" es el combustible de lo que en psicología llamamos rumiación cognitiva, un proceso mental que, combinado con la sobrerresponsabilización, está creando una epidemia silenciosa de agotamiento mental en los entornos laborales.

La Neurociencia del sobrepensamiento: Lo que está pasando en tu cerebro
Desde mi formación en neurociencia y en psicología del trabajo, puedo afirmar que cuando rumiamos, activamos repetidamente el eje hipotalámico-pituitario-adrenal (HPA), nuestro sistema de respuesta al estrés. Es como si mantuviéramos el pedal del acelerador presionado constantemente, incluso cuando el coche está aparcado.
Los estudios que revisamos regularmente en nuestro equipo de Psicopartner confirman que este patrón genera:
- Elevación crónica del cortisol
- Reducción del volumen del hipocampo (crucial para la memoria)
- Hiperactivación de la amígdala (nuestro detector de amenazas)
- Disminución de la actividad en la corteza prefrontal (nuestra capacidad ejecutiva)
En términos simples: tu cerebro se agota de tanto "pensar en pensar".
Patrones que vemos en consulta
Es curioso como podemos ver que distintas personas con realidades muy diferentes llegan a tener patrones comunes de comportamientos que son totalmente disfuncionales.
Con estos patrones he creado una tipología que me sirve para categorizar y poder desarrollar terapias adaptadas a cada problema. Es importante señalar que es creatividad totalmente personal y basado en mi experiencia clínica con cientos de pacientes.
1. El revisor compulsivo de interacciones
Son profesionales que analizan cada gesto, palabra o silencio en las reuniones. Una paciente me contó que había creado un Excel donde registraba las reacciones de sus compañeros a sus comentarios. El nivel de detalle era asombroso y agotador.
2. El Atlas corporativo
Personas que sienten que cargan con el peso de toda la organización. Recuerdo un caso particular: un middle manager (mando medio) que se sentía responsable de que la empresa no quebrara, cuando ni siquiera participaba en ninguna de las decisiones estratégicas.
3. El anticipador de catástrofes
Profesionales que viven proyectando y anticipando escenarios negativos todo el tiempo. Un ingeniero me describió 23 formas en que un proyecto rutinario podría fallar. Cuando le pedí que me dijera cuántas veces había ocurrido algo similar, no pudo mencionar ninguna.
4. El perfeccionista paralizado
La búsqueda obsesiva de la decisión perfecta que impide tomar cualquier decisión. He visto a ejecutivos tardar semanas en decisiones que requerían días o incluso horas, no por complejidad, sino por miedo a no considerar todas las variables.

El precio real: Más allá del cansancio
En mis años de práctica clínica y en el trabajo que hemos realizado en empresas, hemos podido ver las consecuencias de estos patrones:
A nivel psicológico:
- Trastornos de ansiedad (más del 65% de los casos que tratamos)
- Síntomas depresivos secundarios
- Insomnio y alteraciones del sueño
- Síndrome de burnout
A nivel laboral:
- Paradójica reducción del rendimiento (intentan hacer más, logran menos)
- Deterioro de relaciones laborales por establecer un micromanagement o por no delegar.
- Pérdida de creatividad e innovación
- Absentismo presentista (están físicamente, pero mentalmente agotados)
A nivel físico:
- Cefaleas tensionales
- Problemas gastrointestinales
- Contracturas musculares crónicas
- Alteraciones del sistema inmune
-Vejiga hiperactiva
-Disfunciones sexuales: en hombres es habitual encontrar problemas de erección y/o eyaculación y en mujeres problemas de deseo sexual y/o anorgasmia.

Protocolo de intervención: Técnicas que funcionan
Aquí voy a compartir algunas técnicas que trabajamos a nivel terapéutico y que cuentan con evidencia empírica constratada y lo más importante, es que vemos que realmente funcionan en nuestros pacientes:
1. La Técnica del semáforo mental
Con esta técnica enseño a mis pacientes a categorizar sus preocupaciones:
- Rojo: No tengo ningún control (políticas de empresa, economía global)
- Amarillo: Tengo influencia parcial (resultados del equipo, algunos procesos)
- Verde: Control directo (mis acciones, decisiones, respuestas)
Solo invertimos energía mental en lo verde y parcialmente en lo amarillo pero nunca vamos a desgastarnos poniendo energía o tiempo en lo rojo.
2. El Diario de evidencias
Les pido que durante una semana registren:
- Preocupación anticipada
- Lo que realmente ocurrió
- Discrepancia entre ambas
El 94% descubre que sus anticipaciones negativas casi nunca se materializan y este es un dato real que he podido contrastar.
3. La Ventana de Tolerancia
Me gusta trabajar con el concepto de Daniel Siegel sobre la "ventana de tolerancia". Enseño técnicas de regulación emocional, respiración y mindfulness específicas para mantenerse dentro de esa ventana cuando la rumiación amenaza con sacarlos.
4. Reestructuración Cognitiva
Utilizamos el modelo ABC de Ellis adaptado al contexto laboral:
- **A** (Activador): Email enviado
- **B** (Beliefs/Creencias): "Sonó muy directo, van a pensar que soy autoritario"
- **C** (Consecuencias): Ansiedad, rumiación, insomnio
Trabajamos en modificar B con evidencias y perspectivas alternativas.
La responsabilidad de las empresas
Gracias a mis años de experiencia como responsable de Recursos Humanos desde Psicopartner, trabajamos también con empresas para crear culturas que no fomenten estos patrones. Algunas intervenciones que hemos realizado con éxito incluyen:
- Clarificación explícita de responsabilidades (matrices RACI)
- Normalización del error como parte del aprendizaje – Learning by doing.
- Protocolos de comunicación que reducen la ambigüedad
- Formación en liderazgo saludable
Primeros pasos hacia el cambio
Tu valor profesional no radica en controlar lo incontrolable ni en anticipar lo impredecible. He visto a cientos de profesionales brillantes agotarse intentando ser omnipresentes y omniscientes.
La excelencia profesional sostenible requiere sabiduría para discernir dónde invertir tu energía mental.
Si te has identificado con estos patrones, te propongo tres acciones inmediatas:
1. Esta semana: Identifica una preocupación recurrente y aplica el semáforo mental.
2. Este mes: Registra tus predicciones negativas y contrasta con la realidad.
3. Este trimestre: Busca ayuda psicológica profesional si estos patrones interfieren significativamente. No siempre tienes la capacidad para solucionar las cosas por ti mism@.
Como profesional de la salud mental, he aprendido que los empleados más valiosos suelen ser los más vulnerables a estos patrones. Su compromiso, su atención al detalle, su sentido de responsabilidad... todas cualidades admirables que, mal gestionadas, se convierten en su talón de Aquiles.
No se trata de dejar de ser responsable o comprometido. Se trata de serlo de forma sostenible, saludable y, sobre todo, realista. Porque al final del día, un profesional mentalmente saludable no es solo más feliz: es más productivo, creativo y resiliente.
La salud mental en el trabajo no es un lujo. Es una necesidad. Y reconocer estos patrones es el primer paso para cambiarlos.
Como verás en Psicopartner hemos desarrollado programas específicos para abordar estos patrones, tanto en terapia individual como en intervenciones en la empresa. La buena noticia es que el cerebro es plástico (neuroplasticidad): podemos desaprender estos patrones y crear otros más saludables.
Si te identificas con estos patrones o conoces a alguien que podría beneficiarse de esta información, no dudes en compartir este artículo. En Psicopartner estamos comprometidos con la salud mental en el entorno laboral. Puedes contactarnos para más información por teléfono en el +34 669 489 678, por whatsapp en el +34 613 145 003 o por email en hola@psicopartner.com.





